Si bien su vocación acuarelística
fue relativamente tardía no lo fue su actividad plástica
ya que, desde muy joven, se dedicó a la talla de madera, al
diseño, al dibujo publicitario y a la ilustración
gráfica, con labores que le contrataron las más
prestigiosas editoriales españolas (Valenciana, Subirats,
Bruguera...) y que conocieron la exportación a todo el mundo,
sobre todo cuando ilustró libros con los personajes de los
dibujos animados de la filmográfica Warner.
Allá por los años 50, realizó algunas cosas
para la Editorial Valenciana relacionadas con la segunda guerra
mundial y también con la trama amorosa, pero no en clave de
humor sino recurriendo al dibujo serio; en esa época firmó
como Daniel Aparici. Pasado el tiempo, a finales de los 60, diÓ un
importante paso incorporando sus creaciones a revistas como DDT,
Pulgarcito, Din-Dan, Tío Vivo y otras publicaciones de la
Editorial Bruguera en las que diÓ vida a personajes como Batistet y
Olegario asistentes sanitarios, El Tonto del pueblo, El
Extraterrestre 1x2, Sam Bory y Telesforo buscadores de oro, Plácido
etc. utilizando para ellos el seudónimo State Keto. De la mano
de dicha editorial, se puso en contacto con la norteamericana Warner
BROS para la que dibujó El Gordo y el Flaco, El Correcaminos,
Porky, El león Melquíades, Sam, Bugs Bunny… De igual
manera ha dibujado en prensa (en Mediterráneo y otros
periódicos). Fue ilustrador de Hostal Lolita, la novela
ganadora del I premio Armengot. Asimismo dibujó para la
revista El Cochinillo Feroz y durante un tiempo, en el diario Marca
en donde tuvo problemas por una caricatura que dedicó al
entonces príncipe Juan Carlos que acudió a las
Olimpiadas de 1972 -en aquella ocasión para disimular firmó
como Danielo-, pero no con las autoridades ni con la Casa Real, sino
con los propios responsables del periódico. En su día
editó el libro “La historia de Castellón a través
del humor” y también le fue publicado su cuento “El mon de
mite".
En 1973 llevó
a cabo su primera exposición, en la castellonense galería
Porcar, firmando sus obras con sus apellidos maternos Traver Griñó
que ocultaron para el arte, su verdadera onomástica (Daniel
Aparici Traver). En la muestra ensayó un procedimiento
matérico de su invención, de rico colorido y acentuada
textura que alcanzó notoriedad. Pero al año siguiente
expone sus primeras acuarelas que definieron ya su procedimiento a
seguir. La aceptación de su obra por el público
supuso su consagración que le llevó en una década
a realizar seis exposiciones en Castelló (salas Aryce, Torreón
Bernad, Artex, y Derenzi), una en el Museo de arte Contemporáneo
de Villafamés, tres en Barcelona (Grifé & Escoda y
Maite Muñoz) y dos en Valencia (San Vicente y Sorolla). La
segunda mitad de la década de los ochenta supone su
consagración como acuarelista, al vencer en una serie de
concursos nacionales e internacionales. Así consigue la
mención de honor en la II Bienal Internacional de la Acuarela
en Barcelona, en 1986, hecho que le supuso el reconocimiento de los
miembros de la Asociación de Acuarelistas de Cataluña,
en la cual se integró; la mención de honor en el III
Certamen Nacional de Acuarela José Segrelles de Albaida (1988)
y el segundo premio en el Certamen Internacional de dibujo Rafael de
Penagos (1987) en el que venciera Revello de Toro y los premios
Martínez Lozano, con un paisaje, en 1989 y Carmen Barrios de
Sayol, tema figura, dos años más tarde en sendas
exposiciones de la Agrupación de Acuarelistas de Cataluña,
que también seleccionarían su obra en la exposición
del 130 aniversario de 1995. En 1994 logró el segundo
premio Caixa de Barcelona, en la I Bienal de Acuarela Villa de
Monistrol. No obstante una grave dolencia cardiaca mermó, en
el decenio de los noventa del pasado siglo sus comparecencias en las
galerías nacionales por más que su obra fuera exhibida
en Japón por la galería Takashimaya, participando
además, en la feria internacional Art Show Jarumi de Tokio en
enero de 1992. Polifacético Llevado de su constante
inquietud, junto con su actividad plástica, de la cual es
destacable el gran mural («El camino de la vida») pintado
sobre una pared medianera de la plaza de Clavé, por encargo
del Ayuntamiento de Castellón en 1987, hay que citar que
ejerció la docencia varios años en las aulas del
Ateneo. Asimismo, fiel a su afición al dibujo de historietas
ilustró numerosas publicaciones editoriales, algunas con texto
propio, (son destacables su Historia de Castelló en cómic
y su recreación de Tombatossals sobre textos de Miquel Peris)
y otras de diversos poetas y narradores castellonenses. La Colla
del Rei Barbut le otorgó el Voladoret d´Or en el primer
año de su edición junto a la compositora Matilde
Salvador y el poeta Miquel Peris, ambos hijos predilectos de
Castelló. La universidad de Alcalá de Henares le
incorporó a su cátedra de humoristas donde estaban
encuadrados los más destacados especialistas del país hace una
década, con los que expuso en varias muestras colectivas.